05 Dec

#1D: La falta de esfuerzos para combatir el SIDA, otra forma de violencia contra la niñez y la mujer.

Por: Victoria Orellana
Al 2015, se registran en Guatemala 55,000 casos de personas que viven con VIH.  De estos, 21,000 (38%) son mujeres de al menos 15 años y otros 2,000 (4%) son niños de 14 años o menos. Cada 24 horas hay un nuevo contagio de VIH en Guatemala. (UNAIDS Guatemala). 

infografia-vihEn el día internacional de la lucha contra el SIDA, ECPAT Guatemala desea contribuir a concientizar y sensibilizar sobre la importancia de esta conmemoración para la eliminación de la enfermedad y recordar lo perniciosa que es para la humanidad.

La lucha nos motiva en mayor medida, cuando los más vulnerables son los grupos de la primera infancia, niñez, adolescencia y mujer; por lo que condenamos su trasmisión como una de las peores formas de violencia, especialmente cuando los que la contraen son víctimas de explotación sexual comercial y otras agresiones sexuales.

Por ello, creemos que es necesario que el Estado de Guatemala fortalezca y trabaje seriamente en los programas de prevención y atención, así como los mecanismos encargados de atender a las víctimas de agresiones sexuales.

Por ejemplo, la denuncia por violencias en contra de la niñez está institucionalizada, de modo que, cuando un funcionario del sistema nacional de salud detecta un caso de violación, tiene toda la obligación de activar el sistema de denuncia; recoger pruebas y aplicar el kit de emergencia para evitar que el niño, niña o adolescente contraiga VIH y otras infecciones de trasmisión sexual. A pesar de ello, siguen aumentando los casos de menores de 17 años infectados/as, lo cual pone en tela de juicio que se respeten este tipo de protocolos.

También, una de las herramientas más importantes en esta lucha, es la educación para la prevención.  He ahí la importancia de incorporar la EIS -educación integral en sexualidad- al currículo nacional base del MINEDUC o a la educación extracurricular, como un mecanismo para que la niñez y adolescencia reduzca el riesgo de contraer VIH.

El acceso de los adolescentes y jóvenes a métodos anticonceptivos, acompañado de charlas, talleres e información para la sensibilización es otro tema pendiente. Especialmente si no se institucionaliza y presupuesta, para que todos y todas tengan valiosos instrumentos que les ayuden a evitar la infección.

Que el 1 de diciembre sea un llamado para solidarizarnos con todos aquellos que viven con la enfermedad y luchan día a día, pero también a contribuir en la lucha y exijir a nuestros gobernantes mayores esfuerzos para eliminarla.  No podemos permitir más violencia por muertes y prevalencia de VIH.